22 nov. 2011

Aprendizaje, Pensamiento Crítico y Futuro


“¿Por qué el pensamiento crítico es particularmente valioso?
“El futuro pertenece ahora a las sociedades que se organizan para aprender las naciones que deseen tener ingresos altos y empleo total deben desarrollar políticas que enfaticen la adquisición de conocimiento y habilidades por parte de todos, no solo de unos pocos elegidos”.
“El pensamiento crítico es el proceso del juicio intencional, auto regulado. Este proceso da una consideración razonada a la evidencia, el contexto, las conceptualizaciones, los métodos y los criterios"


Empecemos con usted. ¿Por qué sería conveniente que usted tuviera habilidades cognitivas de interpretación, análisis, evaluación, inferencia, explicación y auto regulación?
¿Por qué valoraría usted aprender a enfocar tanto la vida como asuntos específicos con las disposiciones hacia el pensamiento crítico anteriormente mencionadas? 
¿Tendría más éxito en su trabajo? 
¿Tendría mejores calificaciones en su estudio?


En realidad y científicamente hablando, la respuesta a la pregunta sobre la mejora en sus calificaciones es “muy posiblemente”. Lo aseveramos porque un estudio de más de 1100 estudiantes universitarios muestra que los puntajes obtenidos en una prueba de habilidades de pensamiento crítico a ese nivel tienen una correlación significativa con los promedios de calificación universitarios.

Un propósito importante, si no el más importante, de la experiencia de educación superior, ya sea a nivel técnico o universitario, es alcanzar lo que la gente ha llamado una “educación liberal”. No liberal en el sentido de unas nociones de esto o de aquello con el único propósito de cumplir con los requerimientos de un programa específico. Sino liberal en el sentido de “liberador”. ¿Y quién se libera? ¡Usted! Liberado de un tipo de esclavitud ¿Pero, de quién?

De los profesores. En realidad de la dependencia de ellos que ya no son las autoridades infalibles que emiten opiniones más allá de nuestra capacidad para desafiar, cuestionar, disentir. Y esto es exactamente lo que los profesores desean. Ellos quieren que sus estudiantes sobresalgan o triunfen por ellos mismos, que vayan más allá del conocimiento actual, que hagan sus propios aportes tanto al conocimiento como a la sociedad. [Ser profesor es un trabajo curioso – mientras mejor seas, menos ayuda tuya necesitan tus estudiantes para aprender].

La educación liberal consiste en aprender a aprender, a pensar por uno mismo, de manera independiente y en colaboración con otros. La educación liberal nos conduce a apartarnos de la aceptación ingenua de la autoridad, para situarnos por encima del relativismo contraproducente y más allá del contextualismo ambiguo. Culmina en un juicio reflexivo apoyado en principios. Aprender a pensar críticamente y cultivar el espíritu crítico, no son solo medios para conseguir ese fin, hacen parte del objetivo mismo. De las personas que son malos pensadores críticos y carecen de las disposiciones y las habilidades descritas, no puede decirse que posean una educación liberal, sin importar los grados académicos que puedan tener.


Sí, la educación liberal es mucho más que el pensamiento crítico. Involucra la comprensión de los métodos, de los principios, de las teorías y de las maneras de adquirir el conocimiento que es propio de las diferentes esferas intelectuales. Se da en ella el encuentro con las dimensiones cultural, ética y espiritual de la vida. Comprende la evolución de la toma de decisiones de carácter personal hacia otra que tenga en cuenta un nivel de integridad de principios y de preocupación por el bien común y la justicia social. También, el darse cuenta de las maneras en que nuestras vidas se moldean por obra de fuerzas políticas, sociales, psicológicas, económicas, ambientales y físicas, tanto globales como locales. Además está el crecimiento que proviene de la interacción con nacionalidades, culturas, idiomas, grupos étnicos, religiones y niveles socioculturales diferentes de los propios. Implica, refinar las sensibilidades humanas propias mediante la reflexión sobre las preguntas recurrentes de la existencia humana, como el amor, la vida y la muerte. Está la sensibilidad, apreciación y evaluación crítica de todo lo que es bueno y lo que es malo en la condición humana. A medida que la mente se despierta y madura y, con el suministro de la adecuada nutrición y alimentación educativas, estas otras facetas fundamentales de la educación liberal se desarrollan también. El pensamiento crítico juega un papel fundamental para alcanzar estos propósitos.

Los expertos dicen que el pensamiento crítico es fundamental, si no esencial, para “una sociedad racional y democrática”. ¿Qué querrán decir con esto?

Pues bien, ¿qué tan sabia sería la democracia si la gente abandonara el pensamiento crítico?

Imagine un electorado que no se preocupara por los hechos, que no quisiera considerar los puntos a favor y en contra de un asunto y, si lo hiciera, no tuviera el poder mental para lograrlo. Imagine su vida y la de sus amigos y familia, en manos de jurados y jueces cuyos prejuicios y estereotipos rigen sus decisiones; que no presten atención a la evidencia; que no se interesen por la investigación razonada; que no puedan hacer o evaluar una inferencia. Sin pensamiento crítico a la gente se la puede explotar más fácilmente, no solo política sino económicamente. El impacto de abandonar el pensamiento crítico no se reduciría a la micro economía de la cuenta corriente hogareña. Suponga que las personas involucradas en el comercio internacional carecieran de las habilidades de pensamiento crítico: serían incapaces de analizar e interpretar las tendencias del mercado, de evaluar las implicaciones de las fluctuaciones en los intereses o de explicar el impacto potencial de los factores que influyen en la producción y en la distribución de materias primas y bienes manufacturados. Suponga que esta gente fuera incapaz de hacer sus propias inferencias a partir de hechos económicos o de evaluar adecuadamente las quejas de personas inescrupulosas y mal informadas. En una situación así, se cometerían graves errores económicos. Sectores completos de la economía se volverían impredecibles y habría una alta probabilidad de que se produjera un desastre económico a gran escala. Entonces, dada una sociedad que no valore y cultive el pensamiento crítico, podríamos esperar con razón, que con el tiempo, el sistema judicial y el sistema económico colapsen. Y, en una sociedad como esa, en la que no se libere a los ciudadanos enseñándoles a pensar críticamente por sí mismos, sería una locura abogar por formas democráticas de gobierno.

Ser una persona libre, responsable significa ser capaz de hacer elecciones racionales, sin restricciones. Una persona que no pueda pensar críticamente, no puede hacer elecciones racionales. Y, quizás, aquellos que no tienen la habilidad para hacerlas no deberían poder andar libremente haciendo lo que les plazca, ya que siendo irresponsables, fácilmente pueden convertirse en un peligro para ellos mismos y también para el resto de nosotros.


Considere las “revoluciones culturales” que emprenden los gobernantes totalitarios. Haga conciencia de cómo, en virtualmente todos los casos, los déspotas absolutistas y dictatoriales buscan limitar cada vez más la libertad de expresión. Rotulan a los intelectuales “liberales” como “peligros para la sociedad” y despiden profesores “radicales” de sus trabajos porque pueden “corromper a los jóvenes”.
Algunos, usan el poder de su autoridad gubernamental o religiosa para aplastar no solo a sus opositores sino también a las personas moderadas y todo esto para mantener la pureza de su movimiento. Intimidan periodistas y agencias noticiosas que se atreven a hacer comentarios “negativos” sobre sus objetivos políticos o culturales y sobre su mano dura.
La evidencia histórica está allí para que veamos lo que sucede cuando se cierran los colegios o cuando se transforman de sitios de aprendizaje en sitios de indoctrinación. Sabemos qué pasa cuando a los niños no se les continúa enseñando a buscar la verdad, no se les enseñan las habilidades del buen razonamiento o las lecciones que arrojan la historia de la humanidad y las ciencias básicas: las culturas se desintegran; las comunidades colapsan; la maquinaria de la civilización falla; muere un gran número de personas; y tarde o temprano sobreviene el caos político y social.

O, imagínese una hegemonía de los medios de comunicación, la religión o la política que en lugar del pensamiento crítico, cultivara todas las disposiciones contrarias o simplemente reforzara la toma de decisiones carentes de crítica, impulsivas o con el enfoque de “listos-apunten- fuego” a la acción ejecutiva. Imagínese las estructuras gubernamentales, los administradores y los líderes comunitarios quienes, en lugar de fomentar el pensamiento crítico, se empeñaran en tomar decisiones intencionadamente irracionales, ilógicas, perjudiciales, irreflexivas, imprudentes y poco razonables



En el 2007 los noticieros de mundo informan sobre edificios escolares destruidos y profesores muertos por terroristas y extremistas religiosos violentos. La educación que incluye una buena dosis de habilidades de pensamiento crítico y de disposiciones como búsqueda de la verdad y apertura mental constituye un problema para terroristas y extremistas que quieren tener el control absoluto de lo que la gente piensa. Sus métodos incluyen la indoctrinación, intimidación y un estricto autoritarismo ortodoxo. En el mundo “blanco y negro” de “nosotros contra ellos” una buena educación significaría que las personas comenzaran a pensar por cuenta propia. Cosa que no desean los extremistas.
La historia nos demuestra que la persecución a al enseñanza, ya sea mediante la quema de libros o el exilio de intelectuales o regulaciones tendientes a suprimir la investigación y la búsqueda del conocimiento (imparcial, basado en evidencia y con libertad) pueden suceder en cualquier parte si la gente no esta alerta para defender la indagación abierta, objetiva e independiente.

¿Significa esto que la sociedad debe dar un valor muy alto al pensamiento crítico?

¡Desde luego!

¿Significa lo anterior que la sociedad tiene derecho a forzar a alguien a que piense críticamente?

Quizás. Pero, en realidad, ¿será necesario hacerlo?



FUENTE:
Fragmento tomado del texto de Peter Facione

2 comentarios:

  1. ........Tan sólo observa cuidadosamente cuáles son los hechos" B. Russell

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  2. el pensamiento no es un hecho a futuro esta sido implantado en varias universidades en diferentes tipos de carreras tanto como comunicacion hasta mercadotecnia para poder hacer ese pensamiento reflexivo sobre las consecuencias que pueden tener en las decisiones y sus soluciones mas viables

    Margarita del Carmen Barroso González

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